LA FRASE

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miércoles, 13 de abril de 2011

MENTIRAS


En los últimos años hemos estado viviendo una gran mentira. Nos han estado diciendo un montón de cosas, que nosotros, nos hemos creído, nos hemos dejado engañar.

Nos decían mentiras cuando nos hablaban de lo bien que iba el país, nos engañaban cuando los bancos nos daban hipotecas y nos convencían de que siempre la podríamos pagar. Era mentira el día que pensábamos que si nos hacíamos una gran casa nuestra vida sería mejor, o nos dejábamos engañar cuando pedíamos un préstamo para ir de vacaciones.

Un día nos levantamos y dejamos de mirar el mundo desde un punto de vista realista, nos dejábamos engañar por promesas y por el afán de tener más que los demás, de conseguir todo aquello que habíamos soñado o simplemente porque no éramos capaces de ver más allá de absurdas promesas imposibles.

Nadie se atrevía a llevar la contraría. Los “expertos” que ahora se llenan la boca diciendo que ya se veía venir, que la crisis era algo evidente, se limitaban a opinar sobre los beneficios del capitalismo.

El problema es que ahora ya no podemos decir que vemos el traje del emperador, porque todos hemos visto que va completamente desnudo, igual que en el cuento de Hans Christian Andersen.

Algunos han dejado el pasado atrás y vuelven a empezar, pero esta vez con los pies bien anclados en el suelo y sobre todo no dejándose engañar. La mentira es una forma de protegerse, mentimos para esconder una realidad dolorosa y nos creemos las mentiras porque resulta más fácil pensar que, todo va bien, en lugar de aceptar un enorme fracaso.

Pero a pesar de todo, aún hay los que siguen creyendo en la mentira como filosofía de futuro y con la esperanza que les sigamos creyendo, y nos puedan seguir manipulando. Pero eso ya no funciona. Hemos aprendido que la economía va cada vez peor, que los bancos son los nuevos usureros del siglo XXI y que en política, el engaño se ha convertido en un elemento electoralistas.

Me preocupa, no obstante, el que hayamos olvidado vivir en un mundo real, el afrontar la realidad aunque no se buena y en utilizar la imaginación para mejorar y conseguir objetivos claros. Aprender de los errores cometidos, es humano, y si haciéndolo de una manera concreta algo no funciona, prueba a hacer lo mismo de forma distinta.

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