LA FRASE

Me gustaría tener el tiempo necesario para disfrutar de tu compañía. Tú deberías tener la suficiente curiosidad para permanecer a mi lado y leerme de verdad.

lunes, 24 de mayo de 2010

LA FELICIDAD


La felicidad es algo efímero, algunos viven su vida sin encontrarla y otros la esperan desesperados. Pero la felicidad no llama a tu puerta un buen día, entra en tu casa y se queda para siempre. La facilidad es algo que no puedes comprar, ni siquiera se puede aprender. La felicidad es de aquellas cosas que la buscas, la encuentras, la recoges, la guardas y la conservas. Para tener la felicidad completa es indispensable que pases por todas y cada una de las fases. No puedes coger la felicidad si no la has encontrado antes. No puedes guardarla si no la recoges y no la puedes conservar si la has perdido.

Todos tenemos diferentes niveles de felicidad, las más ambiciosas necesitan mucha para sentirse satisfechos, en cambio otros son capaces de llenar su vida con una cantidad mínima de felicidad.

El día que decides salir a buscar la felicidad, muchas veces no tienes claro que forma tendrá, tal vez de cuenta corriente, o mejor, de cuerpo de persona. En ocasiones, la felicidad está en el interior de un coche oficial acompañado de una cargo público. También la puedes encontrar en una casa con cuatro paredes o puedes sentirla cuando unas manitas de bebé te cogen el dedo. La felicidad también puede estar fragmentada y escondida en lugares ocultos, por tanto has de ser muy hábil e ir cogiendo los granitos de felicidad con paciencia y sin rendirte.

Los conformistas dejan de buscar cando encuentran una de las porciones de felicidad y se pasan el resto de sus vidas cuidando y mimando, tal vez en exceso, la única que tienen.

También se puede ver la felicidad en el interior de las personas, pero la tienen tan incrustadas que no se la debes quitar, lo que has de hacer es estar junto a ellas, porqué serán generosas y compartirán su felicidad contigo. Esto suele ayudar hasta que encuentras la tuya propia, pero no es bueno crear dependencia, porqué entonces dejas de buscar y tal vez se haga demasiado tarde.

Una vez tienes toda la felicidad que has podido coger, has de guardarla en un lugar seguro. No es bueno que los demás la vean toda a la vez, existen seres envidiosos que no han sabido ni buscar ni encontrar la suya propia, y harán todo lo posible para que tú la pierdas. Estos seres malvados no la querrán para ellos, ya que su mente funciona de otra manera, y están convencidos que pueden vivir sin sentirla y que la satisfacción será mayor. Así que enséñala poco a poco, compártela y explícala sólo a aquellos que te quieren y te aprecian. Para guardar correctamente la felicidad es bueno disfrutar de ella en soledad, no siempre, pero de vez en cuando es positivo hacerlo para valorar su importancia. Con los años te será más fácil dosificarla y disfrutarla, aunque la felicidad no se gasta, sí puede aburrir y por tanto se pierde el interés y acabas dejándola de lado.

Muchas veces ocurre que aún teniendo toda la felicidad que crees que necesitas y que la tienes bien guardada y en buenas condiciones, de pronto ves que los momentos de tristeza van ganando terreno a los momentos de felicidad. Esto podría significar que algún granito está entrando en un proceso de caducidad. Es bueno detectar el granito y aislarlo, descubrir cual es para poder encontrar una solución e intentar que vuelva a su estado original. Pero no siempre es posible, entonces tal vez ha llegado el momento de abandonarla o regalarla y buscar otra cosa.

No hay que preocuparse si esto ocurre, la vida es muy larga y la facilidad puede sufrir alguna transformación y por tanto dejarte de gustar. Esto suele pasar cuando la felicidad que encontraste un buen día está en el interior de las personas. Si la felicidad se convirtió en tu pareja, es posible que haya perdido parte de su valor y no hay que sufrir por dejarla marchar, seguramente necesita encontrar la felicidad por su cuenta y comenzar de nuevo. Si la felicidad está en el interior de un hijo, tienes que dejar que se vaya también, pero en esta ocasión se llevará una parte de ti. Intenta que no se aleje demasiado y de vez en cuando, haz lo posible por estar cerca, de esta manera la separación no será tan dolorosa. La felicidad caducada también puede estar en el interior de cosas, lo mejor es buscar un buen escondite, envolverla hasta diez veces y depositarla allí, puede pasar que te olvides de ella para siempre o que pasado algún tiempo te apetezca recuperarla, en cualquier caso nadie sufrirá.

La vida no es tan larga como en un principio podría parecer, no podemos estar siempre buscando cosas que no encontraremos, ni por otro lado, conformarnos con lo primero que veamemos. Un buen consejo para ser feliz es, que disfrutes de todas aquellas cosas que la vida te ha regalado, y que por afortunada, no has tenido demasiado trabajo en encontrar. Sonríe siempre que puedas, la sonrisa es la fuente de energía de la felicidad, y sobre todo haz que tus pensamientos sean positivos y conciliadores. Seguramente la suerte está echada, pero no cuesta nada trabajar un poco para facilitar las cosas a los demás, al destino y sobre todo a ti misma.

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